No puedo luchar contra el tiempo, contra la sucesión de hechos que imparables dejan sobre mi una sutil huella. Soy incapaz de evitar crecer y contaminarme con prejuicios, ideas... el exceso de razón de nuestra propia condición humana. Es imposible evitar comparar lugares maravillosos, elaborar una opinión equivocada sobre paraísos, transmitir ideas imperfectas sobre espacios imposibles de deshacer en palabras...
Somos responsables de nuestra propia conciencia que aumenta y pesa con el tiempo... Sin embargo, nada de esto es una excusa, solo características intrínsecas de la vida, que cada uno interpreta a su manera.
Profundizar en la idea "peterpaniana" de soñar y tener una ilusión infinita, se convierte en prioridad cuando el aniversario acecha, cuando dejas de ser estudiante, cuando aumentan tus compromisos económicos, sentimentales, morales...
En busca de esa simbiosis entre sueño y realidad, placer y obligación, seguiré desahogándome en este espacio donde a veces la locura de una idea, toma forma...
Somos responsables de nuestra propia conciencia que aumenta y pesa con el tiempo... Sin embargo, nada de esto es una excusa, solo características intrínsecas de la vida, que cada uno interpreta a su manera.
Profundizar en la idea "peterpaniana" de soñar y tener una ilusión infinita, se convierte en prioridad cuando el aniversario acecha, cuando dejas de ser estudiante, cuando aumentan tus compromisos económicos, sentimentales, morales...
En busca de esa simbiosis entre sueño y realidad, placer y obligación, seguiré desahogándome en este espacio donde a veces la locura de una idea, toma forma...